Descripción del proyecto

Beneficios

En Clínica Altamira nos esforzamos para impartir el Método Pilates de la manera más precisa y profesional. Nuestro objetivo no es solo dirigir clases de Pilates, sino que buscamos enseñar este Método a nuestros pacientes de manera que puedan practicarlo en casa y lo adopten en su vida diaria. Para ello contamos con fisioterapeutas formados en este método.

Las clases se realizan en grupos reducidos (3-4 personas) para una mejor atención individual y desarrollo de la clase.

La práctica de Pilates puede aportar al cuerpo una serie de beneficios muy importantes para la salud.

  • Mejora la postura y la flexibilidad muscular, haciendo especial hincapié en la respiración y la alineación de la columna. Los ejercicios se hacen lenta y suavemente y de manera muy controlada. Por eso es tan recomendada como terapia de rehabilitación, para prevenir el dolor de espalda o para personas con lesiones preexistentes.
  • Permite entrenar sin riesgo: al ser una actividad sin impacto, permite trabajar el cuerpo y tonificar la musculatura sin riesgo de lesiones. Se trabajan todos los grupos musculares, con lo cual es genial para aumentar la resistencia física.
  • Oxigena el organismo: el esfuerzo muscular que exigen los ejercicios acelera el metabolismo, lo cual favorece la eliminación de toxinas.
  • Ayuda a perder peso de manera gradual: al activar el metabolismo, mejora el gasto energético y el consumo de calorías. De todos modos, si buscas bajar de peso rápido, lo ideal es combinarlo con algún tipo de ejercicio aeróbico, como caminar, bailar, correr, nadar o montar en bicicleta.
  • Moldea la figura: al facilitar la pérdida de peso y tonificar la musculatura de manera gradual, ayuda a moldear y estilizar la figura. Logra que el músculo tome una forma definida y firme, sin crecer en volumen.
  • Favorece un mejor sostén de la estructura ósea: al tonificar el abdomen, los lumbares, dorsales, piernas y glúteos, mejora la postura y refuerza la columna vertebral, mejora el equilibrio. Al repartir el peso de manera más adecuada, los huesos se ven menos exigidos y más sostenidos por el sistema muscular.
  • Aumenta la flexibilidad: los ejercicios de estiramiento y elongación están presentes no sólo en el comienzo y final de la rutina, sino que son parte de varias rutinas de ejercicios. En pocas sesiones notaremos que mejora notablemente la flexibilidad de nuestro cuerpo.
  • Ayuda a combatir el estrés: la práctica regular de esta disciplina también aporta muchos beneficios a nuestro sistema nervioso, porque, al tener que esforzar el control mental sobre el movimiento, la fuerza, el equilibrio y la respiración, nuestro cerebro suspende por un rato preocupaciones y ansiedades y los niveles de estrés caen de forma considerable.

Mejora la vida sexual: al fortalecer los músculos de la zona pélvica, permite experimentar relaciones sexuales más placenteras

Pilates

Pilates

Historia

“Lo ideal sería que nuestros músculos obedeciesen a nuestra voluntad, o lo que es lo mismo, que esta no estuviese dominada por las acciones reflejas de nuestros músculos” “es la mente la que guía al cuerpo”. J.H. Pilates.

Historia Pilates

Historia Pilates

Creado por Joseph H. Pilates a principios de los años 20 del siglo pasado, el Método Pilates es un conjunto de ejercicios cuya finalidad es la de ejercitar el cuerpo y la mente, ya que, mediante su práctica, además de mejorar nuestra condición física, aumentamos nuestra capacidad de control y concentración. De hecho, también es conocido con el nombre de ‘Contrología’.

La contrología fue creada por J.H. Pilates como método de acondicionamiento físico mediante el cual cualquier persona, independientemente de su condición física o edad, fuera capaz de alcanzar un completo bienestar del cuerpo y la mente. Según Pilates, cuerpo y mente se consideran como una unidad, siendo la mente la que guía al cuerpo en cada movimiento, haciendo que este sea preciso y controlado y por lo tanto de mayor calidad.

Joseph Hubertus Pilates nació en 1882 cerca de Dusseldorf. Debido a una frágil salud y a su sed de conocimientos, se dedicó con empeño a los estudios de anatomía, física, biología, etc, así como al estudio de los movimientos y el comportamiento animal.

Más tarde estudió disciplinas físicas orientales, así como occidentales y llegó a convertirse en boxeador y acróbata circense tras enrolarse en una compañía de circo junto a su hermano cuando estalló la primera guerra mundial. Durante este tiempo, Pilates se dedicó a entrenar con sus ejercicios a sus compañeros. Además, para mejorar la condición física de todos aquellos soldados que estaban lesionados, se le ocurrió instalar resortes en las camas para que pudieran ejercitarse. Fue aquel momento cuando empezó a gestar su idea de diseñar aparatos que apoyaran su método de acondicionamiento físico, lo que hoy llamaríamos Pilates Máquina.

En 1926 abrió un estudio en la octava avenida de Nueva York y atrajo rápidamente a personas influyentes y famosas d la ciudad. En esta época Pilates conoce a Romana kryzanowska en 1941. Ella era una aventajada bailarina de ballet, a la cual trato con su método una lesión en un pie. Después de unas cuentas sesiones, Romana se convirtió en una experta de su método y durante tres años asistió casi a diario al estudio de Joseph Pilates y su esposa Clara.

Pilates escribió dos libros. El primero es un compendio de filosofía llamado “Your health”(1934). El segundo lo escribió en 1945 “Return to life through contrology”

Pilates falleció en 1967 a los 87 años de edad. No dejo sucesor para continuar su método por lo que su esposa clara y romana continuaron su labor en su estudio original de Nueva York.

Gracias a Romana kryzanwska se ha podido conservar el método Pilates en su estado más puro y original tal como fue diseñado por su creador. Hoy en día, su hija Sari Mejía Santo es la que continua con su labor, viajando por todo el mundo con el fin de enseñar el método a profesores.

Los 6 principios de la contrología.

Respiración:

Es el ingrediente mágico de la técnica. Es torácica y nos hace retomar esa conexión entre cuerpo y mente tan necesaria. Debe considerase como la música o ritmo interno, por eso lo ideal en la sesión de Pilates es no usar música. Ayuda a conectarse con la fuerza interna abdominal. Nos mantiene por supuesto oxigenados (combustible) durante el ejercicio y removiendo toxinas para limpiar los órganos internos. Joseph Pilates se refería a la respiración como la “ducha interna”.

Centro de energía:

Es la raíz de todo movimiento. El balance de la contrición sinérgica de un grupo de músculos desde la base de las costillas hasta el piso pélvico, nos brinda un poder que guía al resto del sistema músculo-esquelético y lo ayuda a alinearse. Soporta la estructura ósea del cuerpo, ayudándonos así a cuidar los rangos de movimiento de nuestras articulaciones más sensibles, y es el motor de cada ejercicio. Pilates busca estabilización central para lograr la movilidad externa.

Concentración:

Es estar atento y escuchándose internamente. Enfocar la atención a cada aspecto de cada movimiento. Nos proporciona otro estado de respeto, conciencia y conocimiento de nosotros mismos y de nuestro cuerpo en movimiento. Acelera la absorción de los nuevos patrones de movimiento.

Control:

Es uno de los elementos básicos en el arte de practicar bien Pilates. La técnica fue bautizada por su inventor (J.Pilates) como el arte de la Contrología. El fin último es controlar los 6 principios integrados y funcionando simultáneamente. No es la mente controlando al cuerpo como un domador actuaría sobre su caballo salvaje, todo lo contrario, es una capacidad de conocer y usar la inteligencia del cuerpo para que guie a la mente a propiciar lo que buscamos: Uniformidad en el uso de nuestro sistema músculo-esquelético. La uniformidad nos permite una sensación de esfuerzo confortable que hace que “brillemos” con cada ejercicio y al finalizar la sesión tengamos esa certeza de que estamos más sanos.

Fluidez:

Nos la da la combinación de la Respiración Torácica y la Concentración. Es un canal de claridad y seguridad por donde pasan los movimientos y la respiración suavemente. Sólo la práctica nos hace tener esa sensación de coherencia en la energía que utilizamos, esa eficiencia. Los niños y los animales son fluidos al jugar y moverse.

Precisión:

Es tener claro el enfoque de cada ejercicio. También tiene que ver con la eficiencia en el uso de la energía y las direcciones hacia las cuales la encauzamos. Nos ayuda a mantener la neutralidad de las articulaciones y la simetría del esqueleto en general. Es mantener la conciencia de la respiración en cada ejercicio y en las transiciones de cada ejercicio. La Elongación y Alineación, que muchas veces se agregan como séptimo y octavo principios, están cubiertas por los seis principios básicos. Sólo con practicar la respiración torácica de buena manera durante la realización de todos los ejercicios de la rutina del método, tendrá como resultado Elongación. Por otro lado, la Alineación como se vio en el segundo y sexto principio, está implícita también en cada ejercicio si estamos conscientes de ser precisos en nuestros movimientos, sin perder el centro.

Los 6 conceptos fundamentales.

Posición Pilates:

Generalmente, una persona con una buena postura se mantiene en pie fácil y elegantemente, sin exagerar ninguna de las curvas de la columna, y con la cabeza, el tronco y las piernas equilibrados. En la posición Pilates debe sentirse estirado y alto, pero no rígido, el peso uniformemente distribuido en ambos pies y estos en una posición en V, juntando los talones y separando la punta de los pies (el ángulo de apertura varía en función de la persona). Se deben apretar las piernas una contra otra como si cerrásemos una cremallera desde los talones.

Las piernas deben estar suavemente estiradas, con los músculos distendidos, los abdominales ligeramente apretados y la espalda cómodamente recta y estirada; el peso debe estar distribuido lo más uniformemente posible, ni demasiado delante ni demasiado atrás. Debemos reconocer que la postura depende de la edad, la ocupación, el físico y la salud del individuo. Corregir la posición es de suma importancia, ya que es la mejor manera de empezar a activar el centro de energía para soportar correctamente la espalda.

La línea central y “la caja”:

La línea central es la línea que divide el cuerpo en dos mitades. El método Pilates trabaja alrededor de esta línea central. Podemos dibujar una línea de hombro a hombro y de cadera a cadera, estas dos líneas discurren perpendiculares a la línea central. La intersección de éstas con otras dos líneas que, paralelas a la línea central, unen hombro y cadera por cada costado constituyen los límites de lo que denominamos ”la caja”. La caja sirve como referencia para el resto del cuerpo y su correcta alineación. Trabajar cada ejercicio del método Pilates dentro del marco de la caja asegura la correcta alineación y el control de las extremidades.

El ombligo hacia la columna, “hacia dentro y hacia arriba”:

A menudo se habla mucho de “columna neutra”. La expresión columna neutra se entiende como la posición de la columna mantiene sus curvas naturales, esto puede observarse con facilidad estando de pie, pero cuando el cuerpo está tumbado e interviene la gravedad, la correcta posición de la columna puede ser más difícil de lograr.

Existen dos errores muy comunes que deben evitarse: uno consiste en bascular la pelvis de manera que la parte inferior se eleve y la superior apunte hacia abajo. En los ejercicios del método Pilates en los que se indica que la espalda debe mantenerse plana sobre la colchoneta, hay que evitar que las nalgas se eleven provocando tensión en los músculos de las caderas. El otro error es arquear, que ocurre cuando los músculos abdominales no son lo bastante fuertes para soportar una posición correcta. Para conseguir una adecuada alineación solo debe extender la columna a lo largo de la colchoneta y concentrarse en sentirla toda pegada, creando la menor distancia posible entre el vientre y la espalda, pero sin mover o bascular la pelvis y alargando la zona lumbar.

Mentón hacia el pecho:

En los ejercicios en suelo tumbado sobre la colchoneta, y con la cabeza y las extremidades elevadas, la posición de la cabeza es vital para contribuir a eliminar la tensión del cuello y concentrar el trabajo en el centro de energía.

El peso de la cabeza se desplaza hacia el pecho, llevando el mentón hacia el mismo y rodando las vértebras cervicales. Si el mentón baja demasiado y presiona el cuello, la posición, además de incómoda, es incorrecta, aunque dejar el peso de la cabeza hacia atrás provoca tensión en el cuello y una incorrecta alineación de la columna.

Articular vértebra a vértebra la columna:

La columna está formada por una serie de huesos (las vértebras) que puede movilizar para mejorar la postura y, en realidad, estirarse más, e incluso aumentar la estatura. A Joseph H. Pilates no le gustaba ver a las personas hacer movimientos abruptos con la espalda, especialmente si estaba recta, y siempre remarcaba que hay que mover el cuerpo hacia arriba y hacia abajo de forma suave y gradual, como si estuviera rodando la columna simulando el movimiento de una gran rueda, vértebra a vértebra. Esto, aunque le llevará algún tiempo, fortalecerá su espalda y le evitará problemas y lesiones en el futuro. Articular la columna vértebra a vértebra implica que se debe trabajar toda la columna, movimiento y separando cada vértebra e intentando rodar al subir el tronco y desenrolla al bajarlo. Puede que, al enrollar y desenrollar la columna, sienta algunas zonas que se resisten con el movimiento, esos puntos rígidos son los que se deben trabajar y oxigenar más para incrementar su apertura y flexibilidad.

Espalada curva formando una “C”:

En el método Pilates usando el centro de energía (Core) se trabajan los abdominales para que realicen su correcta función: aguantar el tronco protegiendo y manteniendo flexible la columna. Con anterioridad, hemos hablado del concepto “ ombligo hacia la columna hacia dentro y hacia arriba”, que aplicamos igualmente cuando al presionar el vientre hacia dentro contra la columna y hacia arriba se forma una curva cóncava en forma de C, consiguiendo más espacio entre la cintura y las caderas y, con esto, más espacio para los órganos internos, además de subir el suelo pélvico hacia arriba contrayendo esfínteres, apretando ligeramente los glúteos para que las vísceras se queden en su posición.

 

 

 

 “La buena condición física es el primer requisito para la felicidad” J.H. PILATES

“Eres tan joven o tan viejo como te sientes. Si tu espalda es rígida con 30 años, entonces eres viejo. Si consigues que sea móvil y flexible a los 60, entonces te seguirás manteniendo joven” J.H. PILATES